¿Por qué me hago pis?

Por Carolina Aguilera Apuntes No hay comentarios en ¿Por qué me hago pis?

Los bebés y los/las niños/as muy pequeños/as no tenemos un control voluntario sobre nuestra vejiga ni sobre la retención intestinal. Cuando nacemos nuestros esfínteres se relajan cuando estos órganos están llenos, y de esta manera evacuamos los restos de la comida que hemos ingerido.

Controlar este acto involuntario es un paso extraordinariamente importante para nuestra autonomía e independencia, y es sumamente necesario para vivir en sociedad.

Imagen obtenida de www.madreshoy.com

Más o menos sobre los veinte meses nuestros padres y madres y nuestros/as profes de la guardería nos empiezan a enseñar a controlar nuestros esfínteres. A identificar las señales de cuando “tenemos ganas” y a “pedirlo”. Unos aprenden  más temprano y otros algo más tarde, no existe una edad fija. Primero empezamos con el control rectal por la noche, luego por el día para pasar al control del pis diurno y por último, nocturno. Se debe respetar el ritmo de cada niño y no forzar.

Por lo general, hacia los 5 años la mayoría debemos haber aprendido ya. Sin embargo, algunos/as niños/as no conseguimos este control a una edad en la que se supone que deberíamos tenerlo y tampoco nos encuentran ninguna causa física que pudiera explicar este problema. En estos casos, me han dicho que, lo más seguro es que se trate de un trastorno de la eliminación, y éstos son la enuresis (descontrol del pis) y la encopresis (descontrol de la caca). Si hubiera una causa orgánica se llamaría incontinencia.

Este trastorno consiste básicamente en hacerse pis tanto en la cama o en la ropa, o en ambos. Para hacer un diagnóstico, los episodios deben ocurrir, como mínimo, dos veces por semana durante un período de, al menos, tres meses consecutivos, los niños debemos tener por lo menos 5 años, y el problema no debe ser causado por el consumo de alguna sustancia (como productos diuréticos) o por enfermedad (por ejemplo, diabetes, espina bífida, trastorno convulsivo).

Os voy a hablar de la enuresis. Es un trastorno muy común. Se estima que aproximadamente entre el 7 y el 10 % de los/las niños/as de 5 años lo padecemos. Según en los momentos en los que aparece, el desorden se puede dividir en tres tipos:

NOCTURNA: cuando nos hacemos pis por la noche mientras estamos dormidos. Lo más frecuente es que suceda entre 30 minutos y 3 horas después de haberse iniciado el sueño. Es el período de movimientos oculares rápidos (REM) del sueño los/las niño/as podemos soñar con que estamos haciendo pis.

DIURNA: este tipo es menos común. Ocurre durante el día y está más relacionada con la ansiedad y las preocupaciones.

MIXTA: se da tanto por el día como por la noche.

Además, se puede dividir en PRIMARIA; cuando los/las niños/as nunca hemos demostrado saber controlar la vejiga, es decir, nunca hemos aprendido, y SECUNDARIA; cuando sí han demostrado saber contenerse durante al menos 6 meses, es decir, adquirieron los hábitos y por alguna razón, los perdieron.

Yo creo que la mayoría de los niños y las niñas que padecemos enuresis lo pasamos mal, tenemos miedo a que el resto se entere y se burle de nosotros, también nos ponemos tristes porque no podemos hacer excursiones o quedarnos a dormir en casa de amigos o que ellos vengan a la nuestra. Nos frustramos mucho y la imagen que tenemos de nosotros mismos se vuelve negativa. Nos podemos entristecer, enfadar y/o aislar.

Para ayudarme a superar esta dificultad que tengo, he ido con mis padres a una psicóloga. Ésta les ha explicado que hay varios factores que pueden explicar lo que me pasa. Primero les ha hablado que tendría que ir al médico para descartar causas fisiológicas. Si el médico las descarta entonces la explicación pasaría por causas psicológicas.

Tras comprobar que la rutina de la noche era correcta, les ha explicado que el hecho de que no consiga no hacerme pis por las noches puede deberse a conflictos de ansiedad o emocionales. Les ha explicado que las situaciones estresantes me afectan mucho, que yo, al igual que el resto de niños/as, necesitamos sentirnos seguros para poder ir alcanzando metas.

Les ha explicado que yo vivo y siento las cosas que ocurren de una manera más intensa que ellos, porque yo aún no tengo herramientas para manejarme. Les ha explicado que si ellos discuten delante de mi yo me puedo asustar y sentir indefenso, y que yo puedo sentirme el culpable de sus peleas.

Les ha explicado que ambos, papá y mamá, deben hablarme tranquilos, explicarme las cosas, no enfadarse conmigo si no lo consigo y deben animarme a lograrlo. Les ha explicado que deben tratarse bien delante de mí, mostrarse afectuosos entre ellos para que yo lo vea. Que yo me entero de todas las cosas que pasan a mí alrededor porque estoy pendiente de todo, pero las cosas si no me las explican yo las interpreto como puedo y muchas veces no coincide con la realidad.

Les ha explicado que si en casa las cosas estén bien quizá el motivo de mi malestar se produzca en otro ámbito como es en el cole. Quizá tenga preocupaciones por algún niño que no me trate bien, o quizá tenga miedo a algún profesor.

Les ha explicado que tienen que observarme, que preguntarme por todas mis cosas y que deben traspasarme toda su tranquilidad y cariño para que yo me pueda sentir seguro. Sólo de esta manera podré ir alcanzando satisfactoriamente mis metas.

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